La Imprenta de los Niños Expósitos (1780-1825)

El 14 de julio de 1779 el virrey Juan José de Vértiz y salcedo fundó la casa de los niños expósito (inaugurada el día 7 de agosto de ese año), en la cual él mismo, decreto que se instale una imprenta, el 21 de noviembre de 1780, con el doble propósito de obtener recursos para el sostenimiento de la misma y enseñarle un oficio a los niños varones. Con esto se le daba a la ciudad cabecera del virreinato un nuevo elemento de progreso y cultura, la preciosa mejora se le debe a Vértiz, el mismo que había fundado el colegio San Carlos, construido el teatro, establecido el alumbrado, levantó el primer empadronamiento, etc. Es cierto también, que el que tuvo la iniciativa fue Manuel Ignacio Fernández, quien en carta dirigida a José de Gálvez del 5 de febrero de 1779, se refería a la necesidad de introducir una imprenta en Buenos Aires. Aparentemente la imprenta de Córdoba estaba arruinada y no se hallaba otra en todo el virreinato y gracias a las activas gestiones de Vértiz, esto se hizo posible. La imprenta de Córdoba estaba en un sótano, en el colegio de Monserrat, a raíz de la expulsión de los jesuitas. Los franciscanos se habían hecho cargo de la institución y el padre Pedro José de Parras sucesor de el padre Barzola, primer franciscano en el lugar, colaboró y acondicionó todo lo del taller para mandarlo a Buenos Aires. En febrero de 1780 llega la imprenta a Buenos Aires, el 6 de octubre estaba instalado el taller, con los tipos distribuidos y la maquina armada (por lo cual se pagó a Córdoba mil pesos, ya que la prensa tenía uno accesorios faltantes que se construyeron en Buenos Aires) y el 21 de noviembre el virrey firma el decreto instalando la imprenta con el nombre de Real Imprenta de Niños Expósitos.
Por decreto de 9 de febrero de 1824, que lleva la firma de Rivadavia, el gobierno disponía que la imprenta de lo expósitos fuera administrada por cuenta del Estado, en dicho decreto no se le cambia el nombre. A principio de agosto de 1825, la tradicional tipografía de los Niños Expósitos, después de nueve lustros de intensa labor, en siete de los cuales fue la única existente en el país, cambió de nombre. Así lo anunciaba en su número 174, del sábado 6 de agosto de 1825, El Argos de Buenos Aires. La imprenta denominado de los Expósitos (decía) en lo sucesivo se llamará Imprenta del Estado.

Impresos de la imprenta de los Niños Expositos:

 

 

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